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Reeducación de la marcha y el equilibrio
Trabajo específico sobre patrón de paso, control del tronco, respuestas automáticas de equilibrio. Con y sin ayudas técnicas.
Servicio · 45 – 60 min
«La recuperación neurológica es lenta, pero posible. La diferencia la marca la continuidad: cada sesión suma a la anterior.»
Tratamiento adaptado a personas con afectación del sistema nervioso, con foco en recuperar función, autonomía y calidad de vida.
La fisioterapia neurológica trabaja sobre la neuroplasticidad: el cerebro puede aprender a hacer las cosas de otra manera cuando una vía se daña. Pero necesita repetición, variabilidad y práctica significativa, no ejercicios aleatorios.
Las sesiones son individualizadas al nivel funcional de cada persona y a sus objetivos reales: caminar con menos ayuda, levantarse del sofá, controlar la mano para escribir.
Técnicas que uso
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Trabajo específico sobre patrón de paso, control del tronco, respuestas automáticas de equilibrio. Con y sin ayudas técnicas.
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Las habilidades se recuperan practicando la propia tarea (levantarse de una silla, abrir una puerta, vestirse). No ejercicios abstractos.
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Movilidad, control motor y función de la mano. Fundamental para la autonomía en actividades cotidianas.
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Involucramos al entorno cercano cuando aporta. La continuidad fuera de la consulta es decisiva.
Fase subaguda: tras alta hospitalaria, con objetivos de recuperación activa.
Fase crónica: mantenimiento y mejora de función ya instaurada.
Enfermedades neurodegenerativas: ralentizar la pérdida funcional y mantener autonomía el mayor tiempo posible.
Trabajamos con objetivos SMART: específicos, medibles, alcanzables, relevantes para ti y con un marco temporal.
Revisamos periódicamente: lo que se consigue, lo que no, lo que cambia.
La honestidad en las expectativas es parte del tratamiento.
Importante
Si tu caso entra en alguno de estos supuestos, lo hablamos antes de reservar.
Preguntas frecuentes
Sí, aunque los mayores cambios suelen darse en los primeros 6–12 meses. En fase crónica se puede seguir ganando función, mantener la que hay y mejorar calidad de vida. Depende mucho de cada persona.
Sí. El ejercicio con intensidad adecuada y específico (grandes amplitudes, trabajo del equilibrio, doble tarea) tiene evidencia sólida en Parkinson. Es parte estructural del tratamiento.